¿Cómo saber las diferencias entre ecológico y sostenible?

¿Cómo saber las diferencias entre ecológico y sostenible?

Cuándo normalmente nos referimos a un producto ecológico pensamos que es porque se cuida del medio ambiente, pero ¿realmente es así?. A mí esta pregunta se me viene a la cabeza cuándo veo un supermercado ecológico lleno de plástico y me pregunto si realmente merece la pena comprar ciertos productos.

Conocemos palabras como orgánico, sostenible, biológico, etc que inundan la publicidad y las etiquetas hoy en día, pero ¿realmente sabemos las diferencias?

En un mundo cada vez más concienciado nos toca averiguar y poder distinguir estos términos bien, y saber porque a veces un producto ecológico puede tener, por ejemplo, un coste más elevado.

Si quieres conocer las diferencias entre ecológico y sostenible y adentrarte un poco más en este mundillo, no te preocupes, sigue leyendo que te lo voy a poner fácil.

Saber distinguir entre Ecológico, Biológico y Orgánico

La R.A.E. define «Ecológico» cómo: dicho de un producto o actividad que no es perjudicial para el medio ambiente. Simple y sencillo y con eso básicamente es con lo que nos tenemos que quedar, pero ¿es así de fácil?

Según la normativa Europea de 2007 un producto ecológico esta libre de transgénicos (modificación genética), fertilizantes y pesticidas.

Así de simple, así de sencillo. Ahora bien, cuándo vamos al super y vemos palabras como BIO, producto orgánico o ECO nos hacemos un lio, y no es de extrañar. Años atrás cuando la ley no estaba regulada, cualquiera podía poner este tipo de palabras en la etiqueta, ahora no.

Pero para saber si un producto es realmente ecológico, legalmente da igual el nombre que lleven, que si llevan este sellito de la UE es que son productos ecológicos certificados.

Sello UE de producto ecológico, libre de pesticidas, fertilizantes y transgénicos

Pero si hablamos en términos de definiciones y no legales, tienen sus diferencias:

  • BIOLÓGICO: Sin manipulación genética, libre de transgénicos. La semilla no ha sido modificada
  • ORGÁNICO: Sin pesticidas o químicos artificiales. Solo se usan productos de origen natural.
  • ECOLÓGICO: La suma de Biológico y Orgánico, es decir, libre de pesticidas y no modificados genéticamente.

Un producto biológico puede contener pesticidas y uno orgánico puede ser transgénico, con lo cual, y para no hacernos un lio, en la etiqueta da igual el nombre que ponga realmente, lo que tenemos que buscar es el sello que nos certifique que es un producto ecológico para estar seguros de ello.

¿Y por qué el producto ecológico es más caro?

Pues básicamente por el sello que tienen que llevar. Hoy en día con todas las empresas que hay, sería muy complicado saber quién miente y quien no, cuando nos referimos a un producto ecológico.

La certificación ecológica no es gratuita, el coste varia depende del producto que se venda y sumado a los controles y que las empresas que certifican con este sello, la mayoría son privadas, hacen que el coste final del producto sea más elevado.

Algo que debería de ser un producto más barato porque se utilizan menos productos para su elaboración, como pueden ser los pesticidas, se ha encarecido por los controles que tiene que pasar.

Y es que la producción masiva inundó años atrás el mercado, abaratando costes si, pero ¿a qué precio? Cuándo compremos un producto nos tenemos que preguntar si realmente merece la pena el precio que estamos pagando, lo que no pagamos nosotros, por norma general, lo paga el planeta.

Ahora bien, a mi hay una cosa que me ronda la cabeza y fue una de las razones por las que decidí escribir este artículo.

Si muchos de los productos que venden con el certificado ecológico van en envases de plástico ¿Cuánto realmente estamos hablando de ecología?

Y es que hay más factores que tenemos que sumar a la hora de comprar nuestros productos como pueden ser la mano de obra o el envase. Porque si estoy comprando café ecológico pero me viene en un envase de plástico, me pregunto realmente cuánto estoy ayudando al planeta.

Diferencias entre ecológico y sostenible

Para que un producto sea sostenible tiene que contar por supuesto con el respeto al medio ambiente, pero también se basa en una economía social, donde los derechos humanos, los productos de proximidad y el comercio justo estén presentes.

¿Qué me vale a mí que Inditex fabrique ya ciertas prendas con algodón orgánico si los estan fabricando niños en Bangladesh por dos duros?

¿Qué me vale a mí que el aguacate que compro sea ecológico si viene del otro lado del oceáno?

¿Qué me vale comprar un detergente ecológico si viene en una botella de plástico que después voy a tirar?

Y es por eso, que a veces, nos resulta tan complicado acertar. Tal y cómo esta el mercado hoy en día, y con la sobreinformación que tenemos, nos podemos volver locos.

Y ahora las empresas han optado por hacer Greenwhasing, que se traduce a un lavado de cara verde, donde muestran lo ECO que son, cuándo realmente no es así, pero de eso, ya hablaremos en otro artículo.

Resumiendo lo ecológico

Un producto ecológico es aquel que tiene el certificado, el cuál nos garantiza que esta libre de pesticidas y que no ha sido modificado genéticamente.

BIOLÓGICO (no transgénicos)+ORGÁNICO (sin pesticidas) = ECOLÓGICO

Y aunque normalmente un producto ecológico proceda de un comercio justo y de proximidad, no siempre es así, a veces no nos garantiza que sea un producto sostenible.

¿Y entonces que hago?

Mi consejo como humanos que somos es que intentemos comprar productos ecológicos en la medida de lo posible, e informarnos para poder apreciar las diferencias entre ecológico y sostenible.

No podemos pretender pasar de 0 a 100, o volvernos locos en el intento.

Compra en tiendas de barrio, ve con tus bolsas y pregunta de donde vienen esos productos.

Pásate de vez en cuando por tiendas ecológicas y descubre todo lo que te ofrecen.

Sigue comprando en el super ciertos productos de primera necesidad, olvídate de tantos caprichos y comida preparada, tu salud y el planeta te lo agradecerán.

Fíjate cuando compres en el super la procedencia de ese producto y recházalo si viene del otro lado del planeta.

Ve a visitar una tienda de granel y habla con el dependiente o dueños, suelen tener pasta casera y muchos productos de buena calidad y de proximidad.

Deja de visitar tiendas de Fast Fashion y apuesta por ropa fabricada en el país, o mejor, de segunda mano, baratita y a veces como nueva. Para eso tienes sitios como Vinted o Wallapop que funcionan la mar de bien. Mi limpieza de armario ha ido directamente a Vinted y además me he sacado un dinerillo extra.

Ve al mercado de barrio y no dejes que se muera.

Y por último, ve y disfruta por el camino. Porque pequeños gestos, traen grandes resultados.

Y si te interesa conocer alternativas al plástico, no dejes de visitar el apartado que tengo en la web.

¡Manos al Mundo!